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martedì 10 novembre 2015

La tumba de mi Padre...

Una fugaz conversaciòn con uno de mis hermanos, una tarde cualquiera de Octubre, llena de pesar el instante aquel. El pesar que me embarga en aquel momento es -pero-, fugaz como el momento mismo y como cada palabra que sale de nuestras bocas. El mensaje que me da es breve y conciso: "Hola hermano, estuve de paso por Huànuco, fui al cementerio a poner flores en la tumba de papà y... què te digo, lo hallè 'destrozado', raìdo, olvidado, no se leen ni las letras de su nombre..., hubiese querido hacer algo, pero estaba solo de paso...". Efectivamente, entiendo, mi hermano tiene uno de esos trabajos que a mì me hubiera gustado tener, le permiten ir por cada lugar de la patria, brevemente. En los lugares intermedios de aquello que serà su destino final, igualmente breve, solo se detiene para desayunar, almorzar o cenar, o quizàs para abastecerse de combustible. Y le toca luego desandar lo andado, re-pasando por los lugares ya 'visitados' a la ida. No sè, a mì me gusta ese trabajo y esa vida de eterno viajero, pasajero, rutero. A mi hermano ya le cansa, pero eso es asì, pues nadie està conforme con lo que tiene. Y fue su trabajo que lo llevò brevemente a visitar la Ciudad de los Tres Jircas, que nos viera nacer, que ha dado motivo para esta entrada.
El pesar, ya lo dije, es fugaz, pasajero, efìmero en virtud de mis convicciones. Es una cosa que aprendì en el largo camino que me ha tocado recorrer en la 'Autopista de la Vida': las preocupaciones no sirven, pues no remedian un pepino. Pero, en este caso, me sirven para reflexionar sobre los complejos mecanismos de la memoria, de nuestra memoria, de la memoria de cada uno de nosotros seres humanos. Y no solo, sino tambièn del Respeto a nuestros recuerdos, al recuerdo de quienes nos trajeron a la luz y nos forjaron. Es una reflexiòn frìa, desvinculada de cualquier emociòn. Puedo entender que los hijos de mis hijos olviden quien fue su abuelo, pues es natural que su memoria los acerque màs al recuerdo de sus padres, pero que mis hijos se olviden de mì..., es imperdonable. Siguiendo mis reflexiones llego a la conclusiòn que mis hermanos todos no han olvidado a la persona que representò en vida Don Julio Jara, pero han olvidado el ùnico vìnculo que nos une a sus recuerdos: La tumba de mi Padre.
    



domenica 4 ottobre 2015

¿No nos basta creer en Dios?

Mi propia experiencia me lleva a pensar en el significado del tìtulo de este post. Es que, por los siglos de los siglos, el hombre desde su apariciòn sobre la faz de la tierra se ha inventado dioses. En los albores de la humanidad el hombre ha divinizado las montañas, el fuego, el trueno, los rayos, la lluvia, el arco iris, el planeta mismo (la Mama Pacha para los Incas de mi Perù). Aparte de los fenòmenos atmosfèricos, el hombre ha creìdo en los objetos celestes: el sol, la luna, Marte, Saturno y las estrellas màs luminosas, habiendo llegado a 'inventar' el Zodìaco en el que muchos creen a pie juntillas. El Dios que conocemos vendrìa luego, siempre debido a la sed de Creer en Algo o Alguien Superior, Supremo, exterrno a nuestro Ser.
Pero la insolencia de los creyentes no tiene fin. Prueba de ello son las diversas religiones y yo me atrevo a sostener que cada ser humano tiene su particular creencia, su religiòn personal, hecho a su medida. Casi podrìa decir que en tema de creencia, los humanos somos asì de diversos como nuestras huellas dactilares que nos diferencian unos de otros, que nos dan ese sello particular a cada uno.
De hecho, no nos basta creer en Dios. Por ello dudamos de su Omnipotencia, de su Omnipresencia. Prueba de nuestra duda, de nuestra desconfianza en el Poder Divino es nuestra creencia en los Santos. Hemos fabricado, con la ayuda de la Iglesia, santos por doquier. Es que no podemos dirigir nuestras plegarias al Todopoderoso directamente, tenemos que hacerlo a travès de un Santo Intermediario. Es decir, aquì sì, hemos confundido la Organizaciòn Celestial con nuestras organizaciones pùblicas y privadas donde 'nadie se bautiza' si no tiene padrino, donde no se puede hacer de menos una coima, un tarjetazo, una recomendaciòn, aparte de nuestros rezos y oraciones, naturalmente. "Ay, diosito, haz que esta coima funcione...!"
La cosa no termina ahì. Aparte de Dios y Santos, nos fabricamos 'pequeños dioses', y por eso digo que cada quien tiene su particular credo. Existen 'portafortunas', pequeños artefactos o manufacturas en los que creemos ciegamente, portadores de Felicidad (y Fortuna, naturalmente), la herradura sobre el travesaño de nuestras puertas o determinadas yerbas como la ruda para espantar a los malos espìritus y atraer la Fortuna, el trebol de cuatro hojas para lo mismo, las estampitas del santo preferido, etc. ¿Es acaso esto, otra prueba de la Falsedad de Dios y de las Religiones? En todo caso, es una prueba màs de nuestras dudas y deconfianza en su Potencia y Omniscencia, en caso Exista. Y más, es prueba definitiva que no nos basta El.
Otras deidades menores que nos hemos inventado para uso y consumo diario son: El levantarse con el pie derecho, usar prendas amarillas la noche de Año Nuevo (en Italia es rojo), comer 12 uvas, dar la vuelta a la manzana a la hora cero con una maleta en mano como augurio de viajes en el año que comienza. Y no solo eso. Si te comezona el ojo izquierdo te esperan horas amargas de tristeza y llanto. En cambio, si te comezona el ojo derecho, signo de alegrìa. Algo que me hace reir con ganas es el hecho que, en Roma, la Capital Mundial del catolicismo, existe la creencia que si te caga en la cabeza una 'ròndine' (pajarillo gregario sìmil al gorriòn que puebla los aires de la Ciudad Eterna, haciendo piruetas en el cielo en las soleadas tardes romanas), es señal de buena fortuna. O el muy conocido gato negro que atraviesa tu camino... y tantas otras supersticiones y abusiones que unidos a nuestras creencias en chamanes, brujos y curanderos de mano santa son muestra palpable que aquel Dios bìblico no Existe. Y si existe, no es suficiente, no basta para nuestra sed de creer en algo Superior a nosotros mismos...
Y esto es que no he dicho nada sobre budù, hechiceros y magia negra, blanca, etc., etc.





mercoledì 15 aprile 2015

El destino en tus manos.

Quizàs el tìtulo mejor habrìa sido "De zapateros y zapatos", pero ya està decidido.
Este post tiene mucho que ver con un par de mis zapatos. Pero, màs que con mis zapatos, con los zapateros que me lo repararon, 'renovaron' casi podrìa decir, luego que la lluvia invernal me los dejara descoloridos y con las suelas despegadas.
Quienes han leìdo mis iniciales entregas en este blog, habràn podido notar que el suscrito era un acèrrimo creyente en el Destino y en Dios. Hasta hoy creo que ambas cosas van de la mano, creer en Dios presupone la creencia en el Destino y viceversa. Pero mi caso es curioso, lo digo porque, al contrario de muchos a quienes conocer Roma, la Capital del Catolicismo Mundial, ayuda a fortalecer su Fe y su Creencia en el Divino, en mì ha surtido el efecto contrario: Conocer Roma ha apagado mi Fe y ha desarraigado casi por completo mi Creencia en Dios y los Santos en el modo que la Santa Romana Iglesia lo establece y enseña. Es innegable que la Instituciòn Eclesial, Curial, Papal es la que establece y dicta las Normas para todos los Creyentes de Fe Catòlica. Y asì como sucede con los catòlicos, son las Altas Autoridades de los otros Credos los que establecen Ritos y Normas de Creencia para todos y cada uno de sus seguidores, que los hay tambièn para todos los gustos, como en la Polìtica (lo dije ya en algùn post precedente). Todo, todo en base a aquello que las cùpulas de los Poderes Religiosos convienen. Las ovejas del ovil estàn 'prohibidas' de razonar con el propio intelecto, pero dejo este asunto porque no es el tema de esta entrega. De todas maneras, creo que està claro que habièndose apagado mi Fe en Dios, haya sucedido lo mismo con el Destino, por lo expresado lìneas arriba. De allì mi posiciòn actual de que el Destino, entendido como Meta, Finalidad u Objetivo, sea posible manejar por cuenta propia, teniendo en cuenta, sobre todo, que el Riesgo es siempre Nuestro y de nadie màs. Dicho esto:
Conocemos todos las dificultades de los jòvenes para encontrar un puesto de trabajo en las circunstancias actuales. Tener un Diploma o un Tìtulo de Estudios, ser Graduado con 110 y Lodes en cualesquier Materia, ya no garantiza a nadie un puesto seguro de trabajo, creo que en ninguna parte del mundo. Al menos no en Perù y no en Italia, que son las realidades que mejor conozco.
Entonces -yendo de lleno al punto-, ¿vale la pena estudiar tanto para, al final, 'patear latas'? Aquì en Roma, donde vivo, conozco casos de gente muy joven (abogados, economistas, ingenieros e inclusive mèdicos de diversas especialidades), graduados con el màs alto puntaje (110 y Lodes, lo dije lìneas atràs), que se han visto obligados a emigrar a otros paìses de la Uniòn Europea: Alemania, Inglaterra, Irlanda, Suecia o Finlandia para trabajar como meseros en restaurantes y hoteles o como dependientes en tiendas de moda con la finalidad de aprender o mejorar sus niveles de Inglès, para despuès regresar a su paìs y abrir un negocio por propia cuenta en el ramo turìstico: hotel, transporte, guìa o agencia de viajes porque es La Unica Alternativa: Crearse un trabajo propio y 'hacer algo por la vida'. Y esto es asì para quienes tienen las posibilidades y la Voluntad. Aquellos otros, que son muchos, que esperan en medidas del Gobierno Central, pueden muy bien 'esperar sentados', pues de otro modo se cansaràn. Y bla bla blà, y bla bla blà, el discurso puede continuar con las consecuencias que causaba en mì El Sermòn de las Tres Horas de cada Viernes Santo, allà en mi lejana infancia: Un Aburramiento (y aburrimiento) sin fronteras y las consecuencias consabidas de lo que implica no tener ingresos econòmicos.
Antes de pasar a la verdadera historia de este post, quiero repetir lo ya dicho en alguna entrega anterior: Don Dinero da Bienestar. No debemos caer en el ERROR de subvaluar, disminuir o desmerecer el Valor de los recursos monetarios que todo individuo y toda familia necesita, si no para Vivir Bien, por lo menos para Sobrevivir Bien, en ùltimo caso.
Dije que mis zapatos, mis preferidos, necesitaban Reparaciòn, las lluvias han sido copiosas en el invierno que pasò y los habìan descolorido primero, percudido despuès y despegado las suelas. Las llevè a un 'reparador' que conozco, un señor de edad que viene cotidianamente con su camiòn y se instala en la primera cuadra de Via Sannio, una calle muy concurrida del barrio San Giovanni (San Juan). Me citò para el dia siguiente, pero hizo que le pagara por adelantado. Al dìa siguiente, muy puntual estuve allì. Las suelas estaban pegadas, pero mis pobres zapatos estaban igual de percudidos, lo que me hizo venir la idea de 'deshacerme' de ellos. Pensando màs en el dinero gastado, me dije que lo usarìa hasta que se deterioraran un tantico màs antes de botarlos, pero las circunstancias hicieron que me encontrara con una vecina muy parlanchina. Cuando le mostrè mis zapatos, hizo una mueca de disgusto."¿Pero, por què no lo has llevado en tus paisanos que estàn acà cerca...?" y la charla se hizo larga en preguntas y contra preguntas...
Està por demàs decir que el trabajo de aquel zapatero remendòn dejaba mucho que desear. Usè mis zapatos por apenas dos puestas y las suelas estaban ya, de nuevo, despegadas. Amo a estos mis zapatos (los tengo puestos), pero rejuro que me asaltaron muchas dudas antes de llevarlo a donde mis paisanos.
Mi sorpresa al entrar en aquel pequeño Taller, consistiò en encontrar gente joven, muchachos de no màs de 25 años que trabajaban con la sonrisa en el rostro. Què decir, me daba gusto encontrar a gente de mi pais desempeñando un oficio con alegrìa. Quizàs en algùn momento me animarè a narrar la Historia de estos chicos. El papà de uno de ellos tiene un humilde Taller en Perù, pero quiso que su hijo hiciera la universidad.
"He estudiado Economìa, maestro, pero allà no hay trabajo y... acà es imposible; ni los mismos italianos encuentran trabajo, usted sabe" me dice ponièndose ligeramente serio. Su seriedad, me parece, venìa del hecho que 'debìa decirme el precio' del trabajito que les darìa mis zapatos. Precio razonable para el trabajo que hicieron. Mis zapatos quedaron ¡como nuevos!, su albo color semejaba el blanco esplendente del Cielo de mis sueños infantiles. Valìa la pena el precio pagado.
Son primos entre ellos, pero la historia del otro chico es diversa. Terminando la secundaria no quiso seguir màs, querìa encontrar sì, un modo de ganar dinero y, cosa curiosa, fue èl que animò al otro 'mongo' (asì se llaman entre ellos, entre risas) a abrir aquel negocio. "Aquì nos va bien, maestro, no nos podemos quejar; si hubiera descubierto màs antes este negocio, a estas alturas ya tendrìamos un palacio en Roma..." (El error de hablar primero en plural, luego en singular, y luego en plural de nuevo es del chico, no mìo).
Viven fuera de Roma -què importa- y se trasladan cada dìa en BMW, ¿quièn se da esos lujos?
¿Y entonces?, nada pues, creo que basta para entender que el Destino te lo fabricas Tù.
NOTA: El porcentaje de emigrantes, aquellos que dejan el pais para buscar trabajo y Fortuna en otros paises de la UE, USA o Australia aumentan considerablemente año tras año, lo dicen estudios serios.



sabato 11 aprile 2015

Suelo y Cielo.

Quedado, en mi tierra natal es un adjetivo que se usa para designar a uno tonto. Quedadazo, significa un poco màs que eso, un 'retrasado mental'. Yo no llegaba a tanto, creo, pero no puedo negar que Mamà Natura no me habìa (ha) dotado de un Gran Cerebro. Siendo asì, en las pocas oportunidades que mi madre me pillaba para hacerme 'hacer algo', yo no tenìa mayores inconvenientes en 'demostrar mi tontera, mi quedadez'. "Negro, tràeme un poco de agua...", gritaba mi madre desde la cocina. Ciertamente, ya me habìa puesto la punterìa, sabìa que 'el negro' estaba merodeando por ahì, muy cerca. Con cierto desgano, me dirigìa al cilindro, cogìa el balde, lo llenaba a mitad (recuèrdese que mi madre querìa solo "un poco de agua") y me dirigìa a la cocina. Ya allì, mientras mi madre, atareada en controlar el fuego y las ollas no me veìa, yo permanecìa de pie con el balde conteniendo aquel 'poco de agua'. Mi madre volteaba, me veìa, me quedaba mirando un tanto sorprendida por cualquier segundo, esperando mi reacciòn, la que no se producìa; solo en aquel momento "Pònlo en el suelo" me decìa. Y solo en aquel momento yo posaba el balde sobre el piso de tierra de la cocina. Es decir, què gran cosa, ¡sabìa yo dònde estaba el suelo! Es decir, ¡no era tan quedado!.
No lo recuerdo bien, pero ya por aquel tiempo, seguramente, la palabra cielo tambièn debe haber formado parte de mi restringido vocabulario. Con todo, debo admitir que mi razonamiento no alcanzaba a establecer diferencias sustanciales entre ambas palabras. Eran solo eso, palabras que mi mentalidad de niño no se habìa dado el trabajo de definir con convicciòn, con conocimiento, en modo razonable.
Màs tarde en el tiempo, cuando por razones de mi participaciòn en el coro de las iglesias en mi tierra natal y el màs constante uso de la palabra cielo, en determinado momento lleguè a ponerlos en contraposiciòn, un poco meditadamente. Definir suelo no me daba problemas, pues estaba bajo mis pies, y aùn cuando se hablaba de los diferentes tipos de suelo, la idea quedaba inmutable. No tenìa que dar tanto trabajo a mi 'intelecto' para tener una idea precisa de su significado.
En cambio con cielo el problema era diverso. Para darme la idea estaba siempre el alto, el arriba, las nubes y el azul del firmamento. Si me hallaba dentro casa, era el techo (el cielorraso que ya lo dice todo); dentro la iglesia, la idea de cielo me lo daba la cùpula o los campanarios. Al aire libre, en la calle, mi mirada buscaba las nubes en lo alto y, cuando no habìan nubes, todo el inmenso azul del espacio interestelar, allà donde brillan el sol y las estrellas. Hasta aquì, el concepto de cielo lo daba casi por descontado y, jamàs hasta entonces, me habìa puesto a pensar en el Cielo como Morada de Dios. Sucediò en mis tiempos de escuela cuando me enseñaban el catecismo y màs tarde en la secundaria, en las clases de Religiòn que eran mi fuerte, pues mis mejores calificaciones correspondìan a  tal materia. Cierto es que descollaba tambièn mucho en Lenguaje, Lengua y Literatura, y por algùn tiempo en Matemàticas y cursos afines que sirvieron para que mi nombre figurara en "El Cuadro de Honor" de mi colegio, la Primera Gran Unidad de mi ciudad, donde terminè de estudiar la Secundaria. Honor efìmero, fugaz, pasajero, muy precario, pero "Honor", al fin y al cabo.
Con todo, la palabra Cielo no me llevaba màs allà de las nubes. Mi fantasìa me hacìa ver 'la Morada de Dios' allì, sobre ellas. Una construcciòn celestial Maravillosa, imaginaba algo similar a una catedral con altìsimas torres y campanarios, con una cùpula enorme; toda, toda de un color blanco esplendente, y gente y àngeles con atuendos y alas del mismo blancor.
Parecìa ya que, para mi poco y tardìo entendimiento, suelo y cielo finalmente habìan encontrado el significado que les correpondìa en definitiva, pero no serìa asì por siempre. Habiendo nacido en Perù y vivido solo dentro de los confines de mi patria, la idea de suelo solo se enriqueciò en razòn de mis viajes por costa, sierra y selva. Tuve ocasiòn de conocer suelos àridos y desèrticos en algunas partes del sur y norte del Perù, y suelos fecundos y exuberantes en los valles costeros, interandinos y en las savanas de la extensa selva, donde mis ojos no alcanzaban a hurgar en el verde intenso de la floresta.
Cielo en cambio era todo lo que se hallaba en lo alto, las nubes y màs allà de ellas. Mi mente no se habìa detenido a pensar en los 'diversos' cielos que se hallan en todo el planeta a segundas de dònde se encuentre uno. Asì, si efectivamente la Tierra tiene su Arriba situado en el Polo Norte, para los moradores de aquella parte del globo, el Cielo està propiamente Arriba. Todo lo contrario si uno se halla en el Polo Sur (abajo).
Como todos estamos 'adheridos' a la Tierra como si fuèramos CLAVOS pegados a un inmenso IMAN de forma de pelota, el cielo està sobre nuestras cabezas. Arriba, abajo y al costado dependiendo de dònde nos encontremos. Es decir, no hay un solo Cielo desde mi 'quedado' punto de vista. Màs bien, existirìan el cielo de arriba, el cielo de abajo y los cielos de todos los puntos intermedios; es decir, una infinidad de cielos.
Dicho esto, convendrìa averiguar en cual de esos tantos cielos, se encuentra la Morada de Dios. Saberlo me ayudarìa a Recuperar mi Fe y mi Creencia en El.
El discurso da para màs, pero lo dejamos allì hasta mejor ocasiòn.




domenica 5 aprile 2015

La parábola de los talentos de oro.

Hoy, a propòsito del relato de una amiga muy ìntima sobre una anècdota ocurrida en una farmacia, me vino a la mente la Paràbola de Jesùs, referida a los 10 talentos de oro. El error debe ser mìo, pues recuerdo que eran 10 talentos repartidos en 5,3 y 2, pero he visto en otros relatos que son solamente 8, repartidos en 5, 2 y 1. Las ùltimas cifras entregadas siempre a los menos aptos, no se sabe por què escondida razòn. El relato seguramente lo conocen todos o casi. Lo curioso es que el patròn (aquel de la paràbola), debiendo partir para un largo viaje, entrega 'talentos de oro' a sus sùbditos de mayor confianza. Cinco a aquel de cuya fidelidad no tiene dudas, dos al que se halla en un rango intermedio y, por ùltimo, uno al individuo que se encuentra en el peldaño màs bajo en cuanto a fidelidad. Y ya esto ùltimo, desde mi punto de vista, es una decisiòn sumamente arbitraria. Con todo, lo que se sabe es que, al retorno del patròn, aquel de los cinco, habìa duplicado los talentos. Lo mismo aquel de dos, para beneplàcito suyo y del patròn. Ambos, el primero y el segundo entraron a formar parte del estrecho cìrculo del propietario. En cambio el ùltimo, temeroso de las iras del patròn en caso de pèrdida o hurto, no querièndose endeudar con èl, habìa escondido bajo tierra el ùnico talento recibido y se aprestò a devolverlo por entero, sin ganancias y sin pèrdidas.
Aquel pobre sùbdito fue claro en su discurso de devoluciòn del talento de oro. Dijo al patròn que, conociendo que cosechaba donde no habìa sembrado y recogìa donde no habìa esparcido, prefiriò esconderlo. El patròn, furioso, respondiò: "Sùbdito malo y ocioso, si conocìas còmo soy, por què no pusiste mi dinero en el banco para que, al menos, generara intereses?". "¡Quìtenle el talento y denlo al que tiene diez!". La paràbola termina diciendo que el Reino de los Cielos es semejante al relato, a quien tiene mucho se le darà mucho màs, pero a quien no tiene, aùn lo poco que tiene se le quitarà. Lo que quiere decir que El Reino de los Cielos ya està aquì, ahora. Dios està dando a los Ricos y Potentes Màs Riqueza y Poder, mientras los Pobres y Desheredados cada vez estàn siendo desposeìdos aùn de sus bienes màs elementales.
Hay cosas que escapan a mi entender en el relato bìblico. Una cosa sencilla podrìa haber sido el de depositar èl mismo (el patròn) los talentos en el banco. Podrìa haber tenido la certeza de sus intereses, aùn cuando hoy por hoy hasta eso es improbable. Recordemos el crack bancario argentino en el que perdieron sus ahorros muchìsima gente. O, no muy lejos en el tiempo, lo que sucediò con el Banco Monte Paschi di Siena, la organizaciòn bancaria màs antigua del planeta, si no me equivoco.
Llama tambièn mi atenciòn aquello de "¡Quìtenle el talento y...". No habìa necesidad de hacerlo, pues el sùbdito lo estaba devolviendo por propia cuenta, no se lo estaba quedando para èl..., ¡què diantre!.
Otro punto con el que no concuerdo es el uso de las paràbolas por parte de Jesùs. Creo que ya hablè sobre eso. Controlarè o tocarè el tema en un post futuro.
Termino con la anècdota de mi amiga en la farmacia. Ella entra y es testigo de un animado diàlogo entre el farmacista y un mèdico que hacìa de cliente:
"Venga a visitarnos, doctor, a usted le haremos siempre un descuento. Son catorce pero pague solo doce".
Efectivamente, el mèdico-cliente paga los doce euros, agradece, saluda y sale.
Era el turno de mi amiga. "A este punto, tambièn a mì me haràn ustedes un descuento..."
"Pero ¿por què le debemos hacer descuentos, quièn es usted?"
"Acabo de ver el descuento que habeìs hecho al señor que me precedìa..."
"Ah, pero èl es un mèdico...".
Mi amiga insistiò: "Propiamente por eso, èl es mèdico, tiene plata; en cambio yo soy pobre, soy una pensionada". Me cuenta que el dependiente la mirò casi con enojo. Luego, por intercesiòn de otro, le hicieron 30 centèsimos de descuento sobre una suma que superaba los cuarentaicinco euros. Es decir..., los que tienen tendràn, los que no tienen seràn despojados aùn de lo poco que tienen.
¡Estamos viviendo los tiempos bìblicos!¡Los ricos pueden comprar el Reino de los Cielos!
Un ùltimo pensamiento: ¿Què tiene Dios contra los pobres y desposeìdos?



domenica 8 marzo 2015

El Verdadero Dios, la Verdadera Religiòn.

Los Testigos de Jehovà y los seguidores de Alà son a mi parecer, los ùnicos que se consideran 'Dueños de la Verdad Absoluta'. El Dios y la Religiòn de ellos es 'La Verdadera', y no admiten rèplica.
Pese a todo, hay que reconocer que los Testigos de Jehovà son personas abiertas con quienes se puede dialogar. Son personas dispuestas a escuchar, a intercambiar ideas con quienes tengan el tiempo y la voluntad de interactuar con ellos. Por mi parte, he conversado con muchos de ellos y no puedo esconder que me son simpàticos. Imitan el paciente trabajo de endoctrinamiento y 'lavado de sesos' que llevaban a cabo los apòstoles de Jesùs y sus seguidores. Muchos o mayoritariamente, estos Testigos son gente bienintencionada, que han abrazado esa Fe y predican, repito, imitando a Jesùs y a sus secuaces. En su mayorìa son gente pacìfica que repetidas veces sufren atropellos o faltas de respeto por parte de personas de otros credos que, como ellos, practican una Fe ciega. En sus prèdicas y en sus publicaciones, ellos, los Testigos de Jehovà, afirman y re-afirman que su Religiòn es la ùnica Verdadera y que Jehovà es el Unico Dios Verdadero.
De los seguidores de Alà, en cambio, puedo decir muy poco. Son contados los musulmanes con quienes he podido hablar sobre el tema de su Religiòn. Mayoritariamente son gente muy desconfiada, cerrada en sus propias convicciones. Estos dos defectos, muy visibles, casi palpables, provocan su aislamiento, lejos de acomunarse e integrarse a la sociedad en la que viven en la actual Era de la Globalizaciòn. Verdaderamente es una pena. Mi punto de vista al respecto es que los seguidores de Alà estàn viviendo històricamente en el pasado, en los tiempos de Las Cruzadas cristianas o, inclusive, de la Inquisiciòn catòlica, y pasarà mucha agua aùn bajo los puentes hasta que logren superar su fanatismo, cosa que sucederà, definitivamente. Me hace estar cierto de ello, el hecho que la Historia de los Pueblos evoluciona, cambia, como todo en Natura.
Una muestra me lo da tambièn Mustafà, un amigo musulmàn que conozco desde hace algùn tiempo. Este mi amigo, puedo decirlo con convencimiento, es uno que 'ha despertado'. No lo digo porque haya dejado de creer en Alà y en su Profeta Mahoma, no. No ha abrazado ninguna otra religiòn, ha llegado a la conclusiòn que todas ellas son una farsa y que Dios no Existe, y si existe, no es como lo imaginamos, "debe Ser Diverso". Me lo dice en voz baja, cuidando que su voz no llegue a otros oìdos. Sin embargo, no puede abdicar abiertamente de su creencia. Me cuenta que el Islamismo tiene desparramado por el mundo entero una red de espìas (me parece exagerado, pero es su versiòn), atentos y vigilantes, listos a dar voz de alarma sobre los disidentes.
"Si ellos llegaran a saber que reniego del Islam, inmediatamente toman represalias en mi contra". "Si no logran conmigo, pueden hacerlo con mis padres o mis hermanos, con mi esposa o con mis hijos...". Me lo dice con voz grave. Yo, sinceramente, me niego a creer, pero pienso en los hechos de la Edad Media, la Historia nos cuenta de las acusaciones de la Iglesia a gente inocente que luego venìan encarceladas y torturadas, ahorcadas o quemadas vivas. Y eso me hace pensar con mayor convicciòn que los musulmanes estàn viviendo en la actualidad lo que el cristianismo siglos atràs.
La evoluciòn es un proceso que tiende al progreso, a la superaciòn, a la mejora o, por lo menos, esa es mi idea. No niego que dentro de tal proceso pueden haber (de hecho hay) procesos regresivos de corta duraciòn. Como si Natura observara 'un video' por segunda vez en su intento de no repetir errores. La Historia de la Humanidad entera està llena de ejemplos. Uno muy claro es la Comunidad Europea, un Enorme Paso en la Evoluciòn de los Pueblos. La Europa unida era, para muchos, una utopìa hasta antes de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo se diò. La nota saltante de los tiempos actuales son los regresionistas, que quisieran deshacer lo hecho y volver a la Europa de inicios del siglo pasado.
Lo dicho me hace ver a la Iglesia catòlica como la màs actual. El Papa argentino tiene en programa 'revolucionar' el clero y los cànones de su iglesia. Es visible la apertura hacia las otras religiones, pero no se ha atrevido aùn a manifestar que Existe 1 Solo Dios. Y ya esto serìa un Gran Paso. De lo que estoy convencido es que pasarà mucho tiempo aùn hasta que los Jerarcas de los distintos Credos se atrevan a Abdicar del Poder Socio-Econòmico-Polìtico que en la actualidad detentan. Pero eso tambièn sucederà. Es de presagiar este hecho en virtud que cada dìa aumentan los agnòsticos y ateos. Otro hecho es la desapariciòn de muchas sectas y creencias menores. Tengo casi la certeza que las Generaciones futuras regalaràn a la Humanidad el Conocimiento firme, real e indiscutible que el Verdadero Dios, la Verdadera Religiòn NO EXISTEN.

giovedì 12 febbraio 2015

¿Dios, usurpador de Tierras?.

En los ùltimos años 'la moda de las invasiones' ha llegado tambièn a La Ciudad Eterna. Me parecìa improbable que tal cosa pudiera suceder en Europa. Pensaba en ese sentido, pero no sè por què, pues no tengo un argumento vàlido para sostener tal cosa. Lo que no deja de ser verdad es la necesidad de las personas de un techo donde guarecerse. Eso no varìa aquì, ni en la China, ni en la Cochinchina.
En Roma hay edificios enteros abandonados, los mismos que los invasores ponen en su mira. Un pequeño descuido y ¡zàs!, ya estàn dentro, pero hagamos un poco de historia.
Tengo memoria de las invasiones de terrenos cuando se diò en mi tierra natal, en la dècada de los sesenta. No recuerdo haber tenido noticias que el fenòmeno se hubiese dado en alguna otra parte del Perù. Seguramente sì, pues me niego a pensar que los huanuqueños hayan sido los que inauguraran tal modo de apropiaciòn, ilìcita, de propiedades ajenas, aùn cuando las mismas se hallaran presuntamente abandonadas o con carencia de uso por prolongado tiempo.
Recuerdo aquel primer episodio en mi tierra natal porque en èl participò mi madre, pero el fenòmeno es màs antiguo que la Biblia misma. Esto es asì porque la Biblia es la narrativa de hechos ya sucedidos con anterioridad al tiempo en que fuera escrito, se entiende perfectamente. Pero, aùn si dejàramos a un lado los relatos bìblicos que luego retomaremos, el fenòmeno de la invasiòn, ocupaciòn, colonizaciòn y usurpaciòn de tierras ajenas ha ocurrido desde siempre. Yo digo que tuvo inicio con el nacer del primer ser humano sobre la faz de la tierra. Es claro que entonces no se podìa definir tal, pues el amplio horizonte frente a los ojos de nuestros primeros antepasados, no eran ajenos. Digamos que, por Ley Natural, pertenecìa a la raza humana de entonces, por entero.
Si se puede imaginar El Paraìso, era aquel, pero no durarìa por siempre. Con el aumento de la poblaciòn comenzarìa todo: las rencillas, el caos, las peleas que no mucho tiempo despuès desembocarìan en verdaderas guerras. Puedo imaginar el comportamiento de la raza humana de entonces que no difiere mucho del comportamiento de las bestias de la floresta, que delimitan sus territorios con sus olores y edores. Los lìmites territoriales y las fronteras vendrìan muchos siglos despuès, con el avance de la civilidad. La civilizaciòn, pero, por sì sola no ha sido capaz de frenar la sed de conquista, de posesiòn, de exploraciòn y descubrimiento innato en el ser humano.
Es esa capacidad, positiva y negativa a la vez, lo que hace que aùn en la actualidad permanezcan irresueltos tantos tratados fronterizos entre muchas naciones del planeta con los consiguientes conflictos que de ellos deriva. Y ahora regresemos a los tiempos bìblicos:
El relato de los hechos narrados en Exodo me darà ocasiòn para escribir otro post. Para efectos de èste debemos solo recordar que Dios tenìa el firme propòsito de liberar a Su Pueblo y conducirlo a la Tierra Prometida. La Biblia no dice por què Dios esperò tanto, por què pensò a ellos solo cuando sufrìan las penas de la esclavitud bajo el duro yugo de los faraones.
De todas formas Moisès, el brazo motor de Dios, con la ùltima de las 10 plagas: La muerte de los primogènitos, logrò convencer al faraòn para dejar libre a los hebreos que, liberados, marcharon en caravana hacia el desierto. Antes se llevarìa a cabo -para mì- el Milagro Màs Grande jamàs realizado por deidad alguna: La apertura de las aguas del Mar Rojo.
Pasaron todos, Moisès y los suyos, y luego se cerraron las aguas, y murieron ahogados tantos soldados del ejèrcito del faraòn. Obviamos toda la historia siguiente y preguntèmonos, ¿dònde quedaba la tierra Prometida? La Tierra Prometida estaba al otro lado del rìo Jordàn. Moisès, previamente mandò una expediciòn a explorar aquellas tierras. La expediciòn regresò trayendo leche, miel y frutas, y con noticias muy desalentadoras: Aquellas tierras estaban pobladas por gigantes y estaban fortificadas. Es decir, La Tierra Prometida estaba habitada, tenìa dueño, que se tenìa que arriesgar la vida para usurparla y ocuparla definitivamente.¡Era una cosa de locos!
Termino diciendo: ¿No podìa Dios, con su Omnipotencia hacer fèrtiles las àridas tierras del desierto, las mismas que estaban libres de posesiòn y regalarlo a su pueblo? ¿Tenìa por fuerza que usurpar aquellas tierras ajenas?.
Volviendo a los tiempos actuales, creo que con el ejemplo bìblico, es razonable que los invasores modernos se apropien de aquello que no les pertenece, pues solo estàn imitando el Divino Proceder.












lunedì 26 gennaio 2015

Dioses, profetas y religiones - Parte II

"Es el bendito intelecto lo que ha hecho que el hombre descubra su pequeñez, su Insignificancia ante la vastedad del universo y los Misterios de Natura, Y ese descubrimiento lo ha llevado a CREAR a DIOS, a su imagen y semejanza. Ojalà hubiese sido al revès..." , dije en Parte I.
No conforme con aquella Creaciòn Inicial, el hombre ha seguido creando dioses, profetas y religiones como si el mundo de un mercado se tratase, para ofrecerlo a los mejores postores. Exactamente como en la polìtica donde se fabrican partidos, candidatos y lìneas polìticas para todos los gustos. Decir que, acà en Italia se crean partidos dentro de los partidos, por ejemplo, creo que hace màs comprensible el argumento. Son los profetas o aspirantes a tales -desde mi punto de vista-, los que crean dioses y religiones para uso y consumo de sus seguidores, de los ya existentes y de los que vendràn en el futuro. Lo del partido dentro del partido liga perfectamente con lo que ocurre en el cristianismo que vendrìa a ser el partido. Dentro existen un sinnùmero de credos, comenzando por los catòlicos, ortodoxos, evangelistas, protestantes, anglicanos, luteranos, etc., etc.
De aquì se puede deducir que todo, absolutamente todo el revoltijo, la variedad y mezcla existente en nuestro mundo dentro de los àmbitos religioso y polìtico, provienen de la diversidad, de la disparidad, de la diferencia Natural del gènero humano y de la complejidad de sus mentes. No habemos dos iguales, ni siquiera remotamente. Es màs -y esto es una cosa para enloquecer-, muchos de nosotros no nos ponemos de acuerdo ni siquiera con nosotros mismos, pues cambiamos, mutamos de pensamiento de la mañana a la tarde o de la noche a la mañana. Es decir, somos diversos de nosotros mismos en diversos momentos de nuestras vidas. Por eso sucede que los creyentes de ayer hoy son escèpticos, agnòsticos o ateos. O al revès.
Muchos de nosotros, con nuestros ejemplos, buscamos conseguir que nuestros hijos sean nuestros duplicados, se parezcan a nosotros, buscamos de inculcar en ellos nuestros ideales y nuestra forma de ver la realidad, pero tal cosa es imposible. Al lìmite, lo que Natura puede permitir es que nos semejen fìsicamente, pero pretender manipular su mente, sus criterios, el modo como elaboran sus pensamientos, dudo. Y no es una duda cualquiera, pequeña, inocente, no. Es una duda enorme, descomunal, grande como el universo mismo, sin igual. Es que la mente de cada individuo es de una complejidad monumental
Esta monumental complejidad del cerebro es lo que hace imposible la comprensiòn del comportamiento racional del ser humano. Còmo, de què manera. en base a cuàles invisibles e inaferrables paràmetros elaboramos nuestras ideas, es un misterio. La moderna medicina de hoy indaga sobre estos misteriosos particulares. Se tiene ya la certeza  que ciertas partes del cerebro gobiernan determinadas partes del organismo: Que el lòbulo cerebral derecho gobierna el lado izquierdo del cuerpo, por ejemplo, y al revès. Es de subrayar que la Medicina es la Ciencia que màs ha avanzado en los ùltimos 50 años. Lo digo porque el mèdico todista (Medicina General) ha dado paso a las Especializaciones. Hoy por hoy existe un mèdico para cada dolencia, cosa impensable en los cincuenta y sesenta del siglo pasado, de acuerdo a mi opiniòn muy personal.
La complejidad del conjunto de nuestros procesos mentales es lo que me lleva a pensar en la incerteza de lo que consideramos Racional. Aparentemente no hay un lìmite, un cerco perimètrico que lo divide de lo Irracional. Conviene aclarar que tal hecho sucede solo en el mundo de las ideas, màs no en la realidad. Què sucede si X ve un puente donde solo està un precipicio. Si pretende atravesar el puente, la realidad del precipicio harà que caiga, y eso serà un hecho incontrovertible.
No sucede tal cosa en la religiòn y en la polìtica, ambas cosas ligadas solo a nuestros procesos mentales. Es posible que los profetas hayan descubierto primero estos intrincados fenòmenos y se hayan valido de ello para lograr, tantos de ellos, sus oscuros fines. Los polìticos estàn en la misma lìnea. Pero dejemos a los polìticos navegando en su propia sopa.
Seguramente no logro ni siquiera exponer el problema en modo correcto, pues no soy un profesional de la medicina ni de ciencia alguna. Lo que escribo son las preocupaciones de un mortal cualquiera. De uno cualquiera entre los cualquiera, asì de simple.
Yo sè que mi intento es vano, pero deseo que quede por lo menos en eso: Una preocupaciòn y un deseo terco, obstinado por entender el mecanismo de mis propias alucinaciones mentales.
Para terminar, quiero narrar mis ocurrencias, las que me vienen leyendo textos sacros como la Biblia y las dudas que genera dentro, muy dentro de mì.
Leo algunos pasajes del Exodo, de Dios que, mediante el profeta Moisès, libera a Su Pueblo de la esclavitud. Leo de la dureza de ànimo y de la intransigencia del faraòn, de las plagas que azotaron Egipto, de la Tenacidad de Dios para libertar a los hebreos. Y ya a este punto me vienen dudas. Una de ellas es; Si Dios creò a Adàn y Eva y fueron ellos los que generaron la raza humana, ¿por què liberar solo a los hebreos? Y a los egipcios, ¿quièn los creò, su dios sol, Rha? ¿Està aceptando el dios de los hebreos la existencia de otros dioses, tàcitamente?. Visto asì, los dioses son pescadores y nosotros ingenuos pececillos que caemos en sus redes. Y convendrìa puntualizar que, màs que de dioses y profetas, el asunto de creer o no, concierne màs a nosotros credulones. Màs a las ovejas que a amos y pastores.
Leo tambièn sobre el Milagro del Mar Rojo, del paso del pueblo de Dios a tierras seguras y de la muerte por ahogo de los soldados de faraòn. De la subida de Moisès al Monte Sinaì, de su ausencia por 40 dìas, de su regreso con la Tabla de las Leyes y de su sorpresa al hallar que el Pueblo estaba adorando el Becerro de Oro. Y es esto ùltimo lo que me causa mayor estupor y desconcierto.
No logro entender còmo un pueblo que ha sido Testigo Presencial de los hechos bìblicos, de una, dos, tres, hasta 10 plagas y, habiendo visto en persona El Gran Prodigio de la Separaciòn de las Aguas del Mar Rojo, luego de apenas 40 dìas estuviera adorando un ìdolo de oro. Es incomprensible, me hace pensar que todo es una patraña, que, efectivamente, la Biblia es solo literatura y que Dios no existe.
Es tambièn estupefaciente ver còmo personas del Siglo XXI, llevados solo por los relatos bìblicos, CREEN en Dios a pie juntillas, Y LLEGAN A LA ABOMINABLE PRACTICA DE MATAR en nombre de su Fe, de su Dios, aunque si Dios a estas alturas no se toma el trabajo de producir prodigios como aquellos relatados en las Santas Escrituras. El asunto es para enloquecer meditando, analizando.
Por ello pienso que mis dudas sean vàlidas. Para mì lo son, de hecho. Considero que todo se origina en la complejidad de nuestros procesos mentales. Es asì que tenemos Profetas tantos y tantas religiones*. Y tantos, tantìsimos seguidores, cada quien diverso uno del otro, a quienes solo acomuna la exacerbada ceguera e inveterada necedad.

(*) Nota: El modo còmo fabricamos dioses, profetas y religiones es vàlido para todas nuestras creencias en general. No se puede dejar de lado a los seguidores de Satàn, magia negra, magia blanca y tantas otras magias de colores como el arco iris. Otro fenòmeno 'irracional' e inexplicable son las barras de los equipos de fùtbol que endiosan a sus equipos y no se entiende en razòn de què, golpean, maltratan y asesinan a los seguidores de escuadras rivales. O los santeros que engordan sus cuentas corrientes a costa de pobres credulones. En un documental de Bill Maher se ve a un moreno gordo, bien vestido y lleno de joyas que dice ser 'el Hijo de Dios' de nuestros dias. Pueden verlo en este link: www.youtube.com/watch?v=PptqfYsgfVE, su nombre: Josè Luis de Jesùs Miranda, a quien muchos llaman el anticristo. El documental està doblado al italiano, el original està en inglès, pero pienso que debe haber tambièn en español.





venerdì 16 gennaio 2015

Hueso duro de roer.

Ultimamente me sucede con inusitada frecuencia. Debe ser la edad, los años que se han adherido a mis huesos y a mis carnes como los anillos de los añosos àrboles. Pero no solo a mis huesos y a mis carnes que son tangibles, sino tambièn a mi memoria que hasta no hace mucho yo consideraba intangible e inmutable, algo como mi espìritu, mi alma o la Esencia misma que me da la Vida.
 Pero la cosa no es para llorar ni lamentarse, pues la vida es un certamen (el que gusta puede llamarlo maratòn, torneo, desafìo o concurso) en el que Natura ha puesto sus Reglas de Oro que nadie puede evadir. Y no es posible hacer trampas, las reglas son esas y rige para Todos, pero ¿cuales o què Reglas son esas?.
Las reglas para quienes se inscriben al Certamen de la Vida son simples: Nacer, Crecer, Reproducirse y Morir, y no hay màs. Son simples y son duras a la vez, y encierran dentro de sì el misterio de La Vida Eterna.
De niño sufrì mucho con diarreas y còlicos estomacales, tantos que mi madre presagiaba mi prematuro final. A ello debo la endeblez de mis huesos y la escasez de mùsculos, pero pasados esos primeros años, menos mal, mi cuerpo adquiriò una salud de hierro que, salvo una ocasiòn, cuando tenìa 33 (la Edad de Cristo), me acompaña hasta la actualidad. Un record de salud. No cuento las gripes y los resfrìos que son una nimiedad comparado con una verdadera enfermedad.
El asunto de mi memoria (¿serà una enfermedad?) es reciente y es consecuencia, estoy cierto, de las palizas que me ha propinado el vivir, el ser, el existir, el participar activamente en el fatigoso certamen -¿maratòn?- de la Vida.
Digo que no es preocupante y a veces me hace hasta reir con ganas. ¿Se imaginan a una persona que busca sus anteojos, los busca con insistencia y, al final, se percata que los tiene puestos? Es increìble, pero debo admitir que me ha sucedido, y que he reìdo por el hecho, pues entiendo que son las bromas que te gasta la edad. Son los años que se burlan de ti y rìen a tus costillas, se desternillan con el reir y... perdonen, pero yo prefiero reir con ellos. O reirme de ellos.
En el colmo de los colmos me ha sucedido que, estando en la calle, he debido regresar a casa porque olvidè algo y llegando a casa no recordaba què. Hay que tener paciencia, y a mì me sobra. He debido retomar la calle y caminar casi hasta el punto donde advertì mi olvido, y logrè recordar.  
Algo muy reciente: No lograba recordar el nombre de la Julia Roberts por varios dìas. Veìa el comercial con su presencia (¿se han dado cuenta que jamàs habla, solo sonrìe y camina?) y no lograba recordar el bendito nombre. Otra vez, paciencia. Podrìa haber remediado preguntando a alguien de mi entorno, pero no. Sè de lo que se trata, pero no me puedo rendir ante las evidencias. No he sido jamàs un luchador, un guerrero, un batallador, pero asì y todo, no puedo rendirme con tanta facilidad. Luego de algunos dìas logrè recordar por mì mismo el nombre de mi actriz preferida.
Los dìas estàn llenos de vivencias e historias sìmiles. Ayer en el supermercado, una gran fila de personas ante el cajero, una señora, seguramente de mi edad, con el bolso bajo el brazo y el monedero en mano, esperaba impaciente que pasara la persona de delante. Luego, a su turno, avanza hasta la altura de la cajera e inicia a buscar con ansia en su bolso. Mira con preocupaciòn a la cajera y le dice: "Perdone, creo que he olvidado traer mi monedero..." Sorprendida la cajera responde; "¿Y no es èste?" El monedero habìa quedado entre los productos que la señora estaba comprando. Es decir, la edad no hace distingos de sexo, religiòn o raza; no perdona a nadie, alto, bajo, gordo o flaco que sea. Cierto es que yo estoy aùn en los inicios, que me queda todavìa por hacer el trecho màs empinado de la ruta antes de la meta. No me hago problemas, tengo la disposiciòn y los ànimos para afrontar lo que queda con mucha calma. Paciencia es lo que me sobra, ya lo dije, y tambièn mucho valor.
La vida es dura, lo sè, pero debe saber que yo... soy un hueso duro de roer!.


 






giovedì 1 gennaio 2015

Aptitud Laboral Vs. Actitud Laboral II

De Parte I:"Terminé la universidad tres años después del previsto, con esposa y dos hijos tiernos, un record. El otro record correspondía a mi compañera que acabó junto conmigo la carrera que, a este punto, ya no era tal sino una verdadera y propia 'prueba con obstáculos'. La verdad es que Terminar la Carrera fue un verdadero milagro, no sé si del Divino o de algún Santo. En aquel tiempo era creyente aún.
Encontrar trabajo fue relativamente fàcil, pues eran otros tiempos, pero debo hacer una salvedad: Si bien era un trabajo de oficina, no era el que yo esperaba como egresado. A este punto tambièn hay necesidad de hacer otra salvedad: Mi inexperiencia. Pensando a todo ello, estuvo bien comenzar por escribir memoràndums, escribir y llenar sobres de pago y ayudar a preparar planillas. Poco despuès me encargarìa de 'tarear' a los trabajadores (controlar asistencia, horas extras, faltas, turnos, etc.), ocuparme de mensajes y trasmisiones radiales, un poco del movimiento de los almacenes, etc., con lo que se iba cimentando mi experiencia laboral, pero de todas maneras, algo no estaba en su lugar. Era seguramente mi vocaciòn, lo pensè repetidas veces. Para ascender a los puestos de mando se necesitaba personalidad fuerte, deseos de superaciòn (pasar por encima de otros sin que te importe la cosa) y capacidad de liderazgo. Y yo no tenìa, no tengo ni tendrè esas aptitudes. De todas formas escalè algunos peldaños dentro del organigrama de la empresa y lleguè a Administrar y Representar legalmente a la Compañìa, en persona, en obras de construcciòn en provincias y alguna vez tambièn en Lima, pero no fui màs allà. La crisis de la economìa peruana de los años ochenta y noventa no me lo permitieron. Màs aùn, me quedè sin trabajo. Sin embargo, pueden estar seguros que soy la prueba viviente de la capacidad de los seres humanos para adaptarse, pues estudiè Administraciòn sin tener la vocaciòn para ello y al final creo que no defraudè, ni a mì mismo ni a nadie. Lo que vivì desde los noventa hasta la actualidad son mayor prueba aùn, lo contarè alguna vez.
Pero el tema de la Vocaciòn Laboral no termina aquì. 
El asunto es complejo, no basta con disociarse de la bendita palabrita vocaciòn y tomar conciencia de la problemàtica ocupacional de estos tiempos. Si solo de eso se tratara, la cosa perderìa importancia y dejarìa de ser objeto de tantas preocupaciones. Por ello y aunque nadie ha solicitado mi opiniòn ni consejo, me atrevo a esgrimir los argumentos que vierto sobre estas pàginas. Advierto pero, a todos los que puedan acceder a estos escritos, que mi parecer es absolutamente mìo, muy personal. No tienen caràcter de norma o precepto y no deben ser considerados ni siquiera como pautas o modelo. 
Hechas las advertencias, sigo con mi sermòn: Una cosa verdaderamente importante es dar al Dinero el justo valor y no dejarse 'confundir' con falsas verdades urdidas por quièn sabe cuales poderosas razones que pretenden mantener a los pobres siempre pobres y a los ricos màs ricos cada vez. Frases hechas como "el dinero puede comprar casa, pero no un Hogar; medicinas pero no la Salud, etc. estàn dirigidas a manipular la sana ambiciòn de las personas por el progreso y el bienestar. 
La segunda cosa es precisamente la Ambiciòn, pero la Ambiciòn Sana, el deseo de superaciòn, de mejora en todos los àmbitos: econòmico, social, cultural y cuanta rama del bienestar exista. En ninguna parte està escrito que sea pecado ser rico y gozar de comodidades, pero ¿cuàntos de nosostros queremos verdaderamente progresar?. En tercer lugar està la Voluntad, las ganas que tenemos que ponerle a nuestras acciones, a nuestro proceder para alcanzar nuestros objetivos. Esta palabrita: ob-je-ti-vos nos hace pensar a un Plan, a un proyecto. Si no propiamente a un proyecto, por lo menos a un croquis, un trazado, un listado de cosas que se quieren lograr en determinado plazo y..., creo que hasta aquì ya està bien. Si sigo, no hay cuàndo acabar.
Ultima cosa: La envidia no ayuda. Si mirar el jardìn de tu vecino, siempre verde, despierta la envidia dentro de ti, cambia de casa. Si no puedes cambiar de casa, mira para otro lado. Otra cosa que puedes hacer es averiguar còmo lo hace e imitarlo. Es posible que logres tener un jardìn siempre verde, como èl.
Una ùltima cosa aùn, muy seria: Una profesiòn universitaria no garantiza a nadie un puesto, una ocupaciòn y una retribuciòn adecuada. Una soluciòn pràctica pueden ser las carreras tècnicas. Se necesitan muchos tècnicos: Tècnico en computadoras, tècnicos en reparaciòn de celulares y smartphone, tècnicos en condicionadores de aire, en implantos fotovoltaicos, etc, etc. Les cuento que acà en Italia faltan carpinteros y ebanistas. Es decir, si miramos fuera de casa podemos descubrir un sin fin de posibilidades. De otro lado, es bueno siempre cultivar un hobby, un pasatiempo manual o intelectual: ¿te gusta la cocina, la pastelerìa, la fotografìa o la pintura?, cultìvalo, puede servirte màs que tu profesiòn misma.
¿Algo màs?, debemos estar dispuestos para la aventura, para los imprevistos y para el sacrificio; es decir para las pruebas màs duras. Solo asì se estarà Listo para Enfrentar el Porvenir y salir airosos.
¡Feliz Año Nuevo a Todos!