Mis sueños han sido solo eso: sueños.
Digo siempre que los mejores años de mi vida los pasé en la selva de mi paìs. De allà tengo los mejores recuerdos, pero no olvido algunas situaciones particulares que excepcionalmente turbaron la tranquilidad del niño que era entonces. En la época de los hechos recuerdo que vivìamos en una casa hecha de solo maderas, similar a aquellas que se ven en los films de los buscadores de oro del lejano oeste, digo hoy. Una de esas situaciones particulares lo constituyeron mis sueños nocturnos. No debo haber tenido màs de 7 años. Tenìa temor a la noche, tenìa miedo de ir a la cama, a dormir. A determinada hora, por fuerza tenìa que hacerlo. Ciertas noches mi madre se percataba de mi temor y se acostaba a mi lado. Con la seguridad que me infundìa el tenerla vecina, me adormecìa dulcemente y dormìa. De repente me hallaba solo en medio de nuestra habitaciòn cerrada. Podìa notar que era de mañana por los rayos de sol que penetraban por las rendijas de la pared de tablas. Veìa penumbra en el ...