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venerdì 13 febbraio 2009

Curiosidades de aquí y de allá


Al visitar los mercados en Lima -y no solo-, me topaba todos los días con la 'viveza criolla' de los vendedores. Y tantas veces no era necesario ni siquiera ir al mercado, bastaba pararme en la puerta de mi casa, allá en el rico Puente Piedra, para observar a los vendedores de frutas: naranjas, mandarinas, manzanas, mangos, paltas, papayas, uvas, etc. con sus "letreritos mentirosos" y megáfono en mano publicitar sus productos. "Barato, barato caserita, lleve papaya para el jugo; naranja, plátanos, manzanas...", se escuchaba la voz estruendosa del vendedor en su triciclo, o tantas veces también en camionetas. "Sandía dulce y fresquecita, casera..., más barato que en el mercado", la voz llenaba las calles del barrio y se introducía en las casas. Y muchos salíamos a comprar... y a ser 'estafados'.
De cierta distancia podían verse los precios* de los productos: manzanas 0,90 KG; plátanos 1,20 KG; etc. Efectivamente, parecían más bajos que en el mercado, pero... tenían un truco, y uno se percataba recién a la hora de pagar: El último CERO de la cifra tenía un insignificante 'rabillo' que lo convertía en NUEVE; así, 1,20 no era tal, sino 1,29 que redondeando se convertía en 1,30 nuevos soles. ¡Qué tal! Y no solo eso, quiero recordar también a aquellos (¡estos sí que se pasan!) que ponen uva (o cualquier otro producto) 0,60 KG sin trucos 'aparentemente'. Pero, si 0,60 está escrito correctamente y KG también, ¿dónde está la criollada? Pegadito a KG, en letras muy pequeñitas está escrito 3/4. ¡Genial!, ¿no les parece?.
¡Y esto que no cuento los trucos que saben hacer con las balanzas y las pesas!.
Todos conocemos el ingenio de nuestros compatriotas vendedores de mercados y calles, pero LO CURIOSO es que la semana pasada, acá en Roma, tuve ocasión de visitar el mercado municipal Vittorio Emmanuele, en el quartiere (barrio) Esquilino (se lee 'escuilino'). Allí pude apreciar, en el quiosco de frutas de un señor napolitano, el mismo ingenio de nuestros compatriotas. Vean la foto.
¿Será que este señor estuvo de visita por nuestros lares?. ¿O somos nosotros los copiones?.
¿Mafia napolitana en Lima?
A propósito de 'copiones', hace muy pocos días, en conversación telefónica, un familiar muy cercano me comentaba preocupado de haber recibido una 'llamada amenazante'. No quiero dar pormenores de la conversación de mi familiar con el presunto malviviente (podría ser que se tratara de una broma de mal gusto), pero en la llamada lo conminaba a pagar una determinada cantidad de nuevos soles MENSUALMENTE, al puro estilo de la mafia del sur de la península itálica. Allá, en el sur de Italia sí, los fascinerosos han sentado sus reales y cobran cupos a cambio de 'protección'. Los medios de prensa italianos publican a diario noticias relacionadas con la mafia: Escándalos a nivel de gobierno por políticos metidos en ella, guerra entre clanes, ajustes de cuentas entre mafiosos, etc.
Lo ocurrido a mi familiar me ha sorprendido y -naturalmente- preocupado. No atiné más que a recomendarle que 'debe poner el caso en conocimiento de Telefónica y de la policía del sector'. Y creo que, si alguien que lee esto ha pasado o está pasando por algo similar, debe hacer eso: Avisar aTelefónica para que hagan un seguimiento de tales llamadas, y a la Policía Nacional para que tomen las medidas pertinentes; no debemos permitir que una mafia similar pueda desarrollarse en nuestro amado Perú.
Desconocer que existe mafia en nuestra patria sería como pretender tapar el sol con un dedo, pero permitir que germine y crezca este 'tipo siciliano o napolitano' de mafia, ya sería demasiado.
Repito, si alguien en nuestro Perú está siendo extorsionado por gente de esta calaña, su deber es DENUNCIAR a esos mafiosos ante las autoridades competentes.

Sirva también este artículo para poner sobre aviso a autoridades y público en general.
(*)Precios solo nominativos