Follow by Email

lunedì 26 gennaio 2015

Dioses, profetas y religiones - Parte II

"Es el bendito intelecto lo que ha hecho que el hombre descubra su pequeñez, su Insignificancia ante la vastedad del universo y los Misterios de Natura, Y ese descubrimiento lo ha llevado a CREAR a DIOS, a su imagen y semejanza. Ojalà hubiese sido al revès..." , dije en Parte I.
No conforme con aquella Creaciòn Inicial, el hombre ha seguido creando dioses, profetas y religiones como si el mundo de un mercado se tratase, para ofrecerlo a los mejores postores. Exactamente como en la polìtica donde se fabrican partidos, candidatos y lìneas polìticas para todos los gustos. Decir que, acà en Italia se crean partidos dentro de los partidos, por ejemplo, creo que hace màs comprensible el argumento. Son los profetas o aspirantes a tales -desde mi punto de vista-, los que crean dioses y religiones para uso y consumo de sus seguidores, de los ya existentes y de los que vendràn en el futuro. Lo del partido dentro del partido liga perfectamente con lo que ocurre en el cristianismo que vendrìa a ser el partido. Dentro existen un sinnùmero de credos, comenzando por los catòlicos, ortodoxos, evangelistas, protestantes, anglicanos, luteranos, etc., etc.
De aquì se puede deducir que todo, absolutamente todo el revoltijo, la variedad y mezcla existente en nuestro mundo dentro de los àmbitos religioso y polìtico, provienen de la diversidad, de la disparidad, de la diferencia Natural del gènero humano y de la complejidad de sus mentes. No habemos dos iguales, ni siquiera remotamente. Es màs -y esto es una cosa para enloquecer-, muchos de nosotros no nos ponemos de acuerdo ni siquiera con nosotros mismos, pues cambiamos, mutamos de pensamiento de la mañana a la tarde o de la noche a la mañana. Es decir, somos diversos de nosotros mismos en diversos momentos de nuestras vidas. Por eso sucede que los creyentes de ayer hoy son escèpticos, agnòsticos o ateos. O al revès.
Muchos de nosotros, con nuestros ejemplos, buscamos conseguir que nuestros hijos sean nuestros duplicados, se parezcan a nosotros, buscamos de inculcar en ellos nuestros ideales y nuestra forma de ver la realidad, pero tal cosa es imposible. Al lìmite, lo que Natura puede permitir es que nos semejen fìsicamente, pero pretender manipular su mente, sus criterios, el modo como elaboran sus pensamientos, dudo. Y no es una duda cualquiera, pequeña, inocente, no. Es una duda enorme, descomunal, grande como el universo mismo, sin igual. Es que la mente de cada individuo es de una complejidad monumental
Esta monumental complejidad del cerebro es lo que hace imposible la comprensiòn del comportamiento racional del ser humano. Còmo, de què manera. en base a cuàles invisibles e inaferrables paràmetros elaboramos nuestras ideas, es un misterio. La moderna medicina de hoy indaga sobre estos misteriosos particulares. Se tiene ya la certeza  que ciertas partes del cerebro gobiernan determinadas partes del organismo: Que el lòbulo cerebral derecho gobierna el lado izquierdo del cuerpo, por ejemplo, y al revès. Es de subrayar que la Medicina es la Ciencia que màs ha avanzado en los ùltimos 50 años. Lo digo porque el mèdico todista (Medicina General) ha dado paso a las Especializaciones. Hoy por hoy existe un mèdico para cada dolencia, cosa impensable en los cincuenta y sesenta del siglo pasado, de acuerdo a mi opiniòn muy personal.
La complejidad del conjunto de nuestros procesos mentales es lo que me lleva a pensar en la incerteza de lo que consideramos Racional. Aparentemente no hay un lìmite, un cerco perimètrico que lo divide de lo Irracional. Conviene aclarar que tal hecho sucede solo en el mundo de las ideas, màs no en la realidad. Què sucede si X ve un puente donde solo està un precipicio. Si pretende atravesar el puente, la realidad del precipicio harà que caiga, y eso serà un hecho incontrovertible.
No sucede tal cosa en la religiòn y en la polìtica, ambas cosas ligadas solo a nuestros procesos mentales. Es posible que los profetas hayan descubierto primero estos intrincados fenòmenos y se hayan valido de ello para lograr, tantos de ellos, sus oscuros fines. Los polìticos estàn en la misma lìnea. Pero dejemos a los polìticos navegando en su propia sopa.
Seguramente no logro ni siquiera exponer el problema en modo correcto, pues no soy un profesional de la medicina ni de ciencia alguna. Lo que escribo son las preocupaciones de un mortal cualquiera. De uno cualquiera entre los cualquiera, asì de simple.
Yo sè que mi intento es vano, pero deseo que quede por lo menos en eso: Una preocupaciòn y un deseo terco, obstinado por entender el mecanismo de mis propias alucinaciones mentales.
Para terminar, quiero narrar mis ocurrencias, las que me vienen leyendo textos sacros como la Biblia y las dudas que genera dentro, muy dentro de mì.
Leo algunos pasajes del Exodo, de Dios que, mediante el profeta Moisès, libera a Su Pueblo de la esclavitud. Leo de la dureza de ànimo y de la intransigencia del faraòn, de las plagas que azotaron Egipto, de la Tenacidad de Dios para libertar a los hebreos. Y ya a este punto me vienen dudas. Una de ellas es; Si Dios creò a Adàn y Eva y fueron ellos los que generaron la raza humana, ¿por què liberar solo a los hebreos? Y a los egipcios, ¿quièn los creò, su dios sol, Rha? ¿Està aceptando el dios de los hebreos la existencia de otros dioses, tàcitamente?. Visto asì, los dioses son pescadores y nosotros ingenuos pececillos que caemos en sus redes. Y convendrìa puntualizar que, màs que de dioses y profetas, el asunto de creer o no, concierne màs a nosotros credulones. Màs a las ovejas que a amos y pastores.
Leo tambièn sobre el Milagro del Mar Rojo, del paso del pueblo de Dios a tierras seguras y de la muerte por ahogo de los soldados de faraòn. De la subida de Moisès al Monte Sinaì, de su ausencia por 40 dìas, de su regreso con la Tabla de las Leyes y de su sorpresa al hallar que el Pueblo estaba adorando el Becerro de Oro. Y es esto ùltimo lo que me causa mayor estupor y desconcierto.
No logro entender còmo un pueblo que ha sido Testigo Presencial de los hechos bìblicos, de una, dos, tres, hasta 10 plagas y, habiendo visto en persona El Gran Prodigio de la Separaciòn de las Aguas del Mar Rojo, luego de apenas 40 dìas estuviera adorando un ìdolo de oro. Es incomprensible, me hace pensar que todo es una patraña, que, efectivamente, la Biblia es solo literatura y que Dios no existe.
Es tambièn estupefaciente ver còmo personas del Siglo XXI, llevados solo por los relatos bìblicos, CREEN en Dios a pie juntillas, Y LLEGAN A LA ABOMINABLE PRACTICA DE MATAR en nombre de su Fe, de su Dios, aunque si Dios a estas alturas no se toma el trabajo de producir prodigios como aquellos relatados en las Santas Escrituras. El asunto es para enloquecer meditando, analizando.
Por ello pienso que mis dudas sean vàlidas. Para mì lo son, de hecho. Considero que todo se origina en la complejidad de nuestros procesos mentales. Es asì que tenemos Profetas tantos y tantas religiones*. Y tantos, tantìsimos seguidores, cada quien diverso uno del otro, a quienes solo acomuna la exacerbada ceguera e inveterada necedad.

(*) Nota: El modo còmo fabricamos dioses, profetas y religiones es vàlido para todas nuestras creencias en general. No se puede dejar de lado a los seguidores de Satàn, magia negra, magia blanca y tantas otras magias de colores como el arco iris. Otro fenòmeno 'irracional' e inexplicable son las barras de los equipos de fùtbol que endiosan a sus equipos y no se entiende en razòn de què, golpean, maltratan y asesinan a los seguidores de escuadras rivales. O los santeros que engordan sus cuentas corrientes a costa de pobres credulones. En un documental de Bill Maher se ve a un moreno gordo, bien vestido y lleno de joyas que dice ser 'el Hijo de Dios' de nuestros dias. Pueden verlo en este link: www.youtube.com/watch?v=PptqfYsgfVE, su nombre: Josè Luis de Jesùs Miranda, a quien muchos llaman el anticristo. El documental està doblado al italiano, el original està en inglès, pero pienso que debe haber tambièn en español.





venerdì 16 gennaio 2015

Hueso duro de roer.

Ultimamente me sucede con inusitada frecuencia. Debe ser la edad, los años que se han adherido a mis huesos y a mis carnes como los anillos de los añosos àrboles. Pero no solo a mis huesos y a mis carnes que son tangibles, sino tambièn a mi memoria que hasta no hace mucho yo consideraba intangible e inmutable, algo como mi espìritu, mi alma o la Esencia misma que me da la Vida.
 Pero la cosa no es para llorar ni lamentarse, pues la vida es un certamen (el que gusta puede llamarlo maratòn, torneo, desafìo o concurso) en el que Natura ha puesto sus Reglas de Oro que nadie puede evadir. Y no es posible hacer trampas, las reglas son esas y rige para Todos, pero ¿cuales o què Reglas son esas?.
Las reglas para quienes se inscriben al Certamen de la Vida son simples: Nacer, Crecer, Reproducirse y Morir, y no hay màs. Son simples y son duras a la vez, y encierran dentro de sì el misterio de La Vida Eterna.
De niño sufrì mucho con diarreas y còlicos estomacales, tantos que mi madre presagiaba mi prematuro final. A ello debo la endeblez de mis huesos y la escasez de mùsculos, pero pasados esos primeros años, menos mal, mi cuerpo adquiriò una salud de hierro que, salvo una ocasiòn, cuando tenìa 33 (la Edad de Cristo), me acompaña hasta la actualidad. Un record de salud. No cuento las gripes y los resfrìos que son una nimiedad comparado con una verdadera enfermedad.
El asunto de mi memoria (¿serà una enfermedad?) es reciente y es consecuencia, estoy cierto, de las palizas que me ha propinado el vivir, el ser, el existir, el participar activamente en el fatigoso certamen -¿maratòn?- de la Vida.
Digo que no es preocupante y a veces me hace hasta reir con ganas. ¿Se imaginan a una persona que busca sus anteojos, los busca con insistencia y, al final, se percata que los tiene puestos? Es increìble, pero debo admitir que me ha sucedido, y que he reìdo por el hecho, pues entiendo que son las bromas que te gasta la edad. Son los años que se burlan de ti y rìen a tus costillas, se desternillan con el reir y... perdonen, pero yo prefiero reir con ellos. O reirme de ellos.
En el colmo de los colmos me ha sucedido que, estando en la calle, he debido regresar a casa porque olvidè algo y llegando a casa no recordaba què. Hay que tener paciencia, y a mì me sobra. He debido retomar la calle y caminar casi hasta el punto donde advertì mi olvido, y logrè recordar.  
Algo muy reciente: No lograba recordar el nombre de la Julia Roberts por varios dìas. Veìa el comercial con su presencia (¿se han dado cuenta que jamàs habla, solo sonrìe y camina?) y no lograba recordar el bendito nombre. Otra vez, paciencia. Podrìa haber remediado preguntando a alguien de mi entorno, pero no. Sè de lo que se trata, pero no me puedo rendir ante las evidencias. No he sido jamàs un luchador, un guerrero, un batallador, pero asì y todo, no puedo rendirme con tanta facilidad. Luego de algunos dìas logrè recordar por mì mismo el nombre de mi actriz preferida.
Los dìas estàn llenos de vivencias e historias sìmiles. Ayer en el supermercado, una gran fila de personas ante el cajero, una señora, seguramente de mi edad, con el bolso bajo el brazo y el monedero en mano, esperaba impaciente que pasara la persona de delante. Luego, a su turno, avanza hasta la altura de la cajera e inicia a buscar con ansia en su bolso. Mira con preocupaciòn a la cajera y le dice: "Perdone, creo que he olvidado traer mi monedero..." Sorprendida la cajera responde; "¿Y no es èste?" El monedero habìa quedado entre los productos que la señora estaba comprando. Es decir, la edad no hace distingos de sexo, religiòn o raza; no perdona a nadie, alto, bajo, gordo o flaco que sea. Cierto es que yo estoy aùn en los inicios, que me queda todavìa por hacer el trecho màs empinado de la ruta antes de la meta. No me hago problemas, tengo la disposiciòn y los ànimos para afrontar lo que queda con mucha calma. Paciencia es lo que me sobra, ya lo dije, y tambièn mucho valor.
La vida es dura, lo sè, pero debe saber que yo... soy un hueso duro de roer!.


 






lunedì 12 gennaio 2015

Dios, mi abuela y yo.

Los hechos de sangre ocurridos en Francia el ùltimo 7 de Enero de este año, en la Redacciòn del Charlie Hebdo, una revista satìrica, me invitan a las reflexiones que siguen. Obvio el discurso sobre quièn creò a quièn, si Dios al hombre o el Hombre a dios, pero es muy doloroso saber que en  hechos de esta naturaleza estàn implicados siempre, la historia lo testimonia, solo los hombres, la raza humana. Tal parece que Dios se interesara solo de los seres con intelecto y dejara voluntariamente -yo dirìa premeditadamente- a su suerte, al resto de habitantes del planeta. Y eso ya es curioso, pero irè por partes: Para comenzar, recuerdo que de muy niño vivimos en casa de mi abuela, madre de mi papà, por mucho tiempo.
Mi abuela era una mujer muy devota, lo dije ya en algùn post anterior. Desde cuando tengo memoria la recuerdo yèndose a misa muy temprano, casi al alba y por las tardes era infaltable a los rosarios. Presumo que serìa la primera en llegar a la iglesia, pues muchas veces las campanas sonaban cuando ella, ya de mucho, habìa salido de casa. Otro recuerdo de su devociòn que me viene a la memoria es el rosario que siempre llevaba con ella y rezaba cada noche antes de acostarse. Ademàs, participaba en cada evento del santoral de la iglesia del barrio y en las kermeses y actividades que solìan organizar los pàrrocos. Su Fe a prueba de vicisitudes lo demostrò cuando, obligada a permanecer en cama por largos años aquejada de una paràlisis del lado izquierdo de su cuerpo, no dejò de rezar el rosario, mañana, tarde y noche, y de leer la Biblia que tenìa sobre el velador, siempre.
Mi abuela, muy respetuosa de los preceptos de Santa Madre iglesia, nos hacìa bautizar dentro del primer mes de nacidos, si no dentro de la primera semana, Y era ella que escogìa nuestros nombres de acuerdo al almanaque Bristol que no faltaba en casa, cada año.
Mi abuela fue un ejemplo de devociòn. Nadie en la familia, ni en la mìa, ni en la de ninguno de sus 9 hijos siguiò sus pasos. Mi padre desde siempre estuvo muy ocupado en conseguir el pan para los suyos (mi abuela, mi madre y nosotros sus hijos), no tuvo tiempo para Dios. Mi madre se ocupaba de las tareas domèsticas y de sus hijos, y de lavar ropa ajena que tampoco le alcanzaba tiempo para dedicarle al Divino. Mi abuela decìa que Dios todo lo veìa, que veìa la devociòn de ella y el sacrificio y la dedicaciòn al trabajo de sus hijos, que asì estaba bien, pero ('pero' lo digo yo).
Pero creo que para Dios no era suficiente. Mi padre sufriò un accidente en el que casi pierde la vida. En aquel momento creo que la devociòn de mi abuela servìa solo para llevar el bien a sus otros hijos, a mis tìos. Todos eran catòlicos, pero ninguno era practicante. Se dedicaban con abnegaciòn a sus quehaceres laborales y basta. A uno de ellos escuchè decir alguna vez: "Si no trabajo, Dios no darà de comer a mis hijos", una frase a la que restè importancia. 
En aquel entonces no tenìa preocupaciones, era apenas un niño, no tenìa nada que ver con las ideologìas ni los credos. Creo que aùn era puro, incontaminado, pese al ejemplo de mi abuela.
Màs tarde la escuela, los cursos de religiòn en el colegio en los que sacaba buenas notas, mi participaciòn en el coro de la parroquia (sin llegar a los extremos de mi abuela) y el hecho de acompañar, junto con chicos y chicas de mi edad, al curita del barrio a celebar misas en los pueblos vecinos, hicieron avecinarme a Dios. Fue asì que, para demostrar mi devociòn al Altìsimo, me persignaba hasta tres o cuatro veces al pasar por una iglesia. Era mi modo muy particular de demostrar mi creencia, mi devociòn. El padrenuestro, avemarìa y el credo me los sabìa de memoria, aparte de algunas paràbolas y pasajes bìblicos importantes. Sin embargo, ya entonces comenzaron a surgir, muy dentro de mì, las primeras dudas sobre la existencia o no de Dios. Mis razonamientos, todos ellos muy sencillos, partìan de mi abuelita. Ella, una señora que, a su devociòn por Dios y por los Santos, agregaba la compasiòn y caridad por los màs desvalidos, siendo ya nosotros mismos gente con apremios econòmicos y necesitados de benevolencia, no lograba entender por què Dios la castigaba con aquella paràlisis que la mantuvo por tantìsimos años, hasta su deceso, invàlida en cama. Ver a otras personas no devotas -entre ellos mis tìos y familia de mis amigos màs cercanos- gozar de buena salud y bienestar econòmico, atizaban mis dudas. En determinado momento me vino la idea que Dios no Existe. O que, si Existe, es Sordo y es Ciego. Lo decìa porque no habìa escuchado las plegarias abundantes de mi pobre abuela, ni visto sus obras de caridad y trabajos en y por la iglesia.
Mis dudas ya estaban allì, pero no abdicaba aùn de mis creencias y de mi Fe. Pocos años despuès, en la universidad, cuando el profesor del Curso de Concepciòn Fìsica del Universo tocò el tema de La Evoluciòn, me vino la casi Certeza que Dios no Existe. Que existe solo Natura regida por sus Propias Leyes, las mismas que son Universales. 
Pero no bastarìa para descreer por completo. Mi Fe tambaleaba, venìa e iba como la marea que sube y baja. Pasajes bìblicos como el Exodo reforzaban mi 'teorìa' de la no existencia de Dios. El hecho que dejara a su pueblo errante en el desierto por larguìsimos 40 años para luego conducirlos a una Tierra Prometida que ya tenìa dueños, para invadirlos y apropiarse, no eran un buen indicativo de su Poder y Omnipotencia. Màs aùn, el hecho de presentarse ante el faraòn y ante su Pueblo mismo a travès de un interlocutor, me hacìan pensar a cualquier problema de ìndole psicològico. Veìa a Dios como a mì mismo, con graves problemas de socializaciòn y con mucho temor de presentarse ante un nutrido pùblico. Pero, pese a todo seguìa persignàndome hasta tres veces al pasar por las iglesias y seguìa creyendo en El. Eran los rezagos de las enseñanzas de mi abuela. Cierto es que ella no me catequizò, no hablò jamàs conmigo de su fe, pero uno aprende tambièn viendo. Es asì que se imita. Otro lazo duro que me mantenìa atado a la creencia en Dios era la enfermedad de mi hijo mayor. El mismo hecho pero, servìa para -tantas veces- tirarLe en cara su Indiferencia e Insensibilidad. ¿Por què permitìa el sufrimiento de un niño, què pecado podìa haber cometido aquel ànima inocente?. Ya habìa sucedido con mi abuela y que sucediera tambièn con mi hijo, no era justo.
De todas formas, mi creencia estaba aùn allì presente. Inestable, casi apagado. Años màs tarde mi hijo morirìa, obvio detalles al respecto.
Tiempo despuès, cuando quedè sin trabajo, mi fe se reavivò. Fue entonces que comprendì perfectamente la cosa: Dios no existe, existen nuestras flaquezas, existe Nuestra Necesidad de Creer en Algo o en Alguien, algo de què cogernos, agarrarnos durante las Tempestades en el ocèano de la vida. Esta circunstancia sirviò para notar, darme cuenta que el grueso de los creyentes pertenecen a las clases necesitadas. Los ricos y potentes creen solo por convenienza. Lo mismo sucede con el clero de las distintas religiones. Cada una de ellas tiene un Dios particular, el Unico y Verdadero que quisieran imponer al entero mundo a costa de guerras y sangre. Precisamente lo que ocurriò en Francia.
Para terminar, quisiera anotar que, en algùn momento de mi existencia, en mi batalla entre creer y no, lleguè a otra conclusiòn: Que Dios se comporta  como los Polìticos. Le damos nuestra credibilidad y nuestro voto para que luego de elegido, en el Parlamento haga sus propias conveniencias. 
Una ùltima reflexiòn: El dios externo no existe, Existe solo el Dios que està dentro de nosotros. Es por ello que debemos tener FE solo en nosotros mismos, porque cada uno de nosotros somos Dios y podemos fabricarnos milagros a nuestra medida. El dios externo no harà nada por ti. Eres tu que tienes que trabajar y sacrificarte para conseguir algo en la vida. Ten Fe en ti mismo.



 




giovedì 1 gennaio 2015

Aptitud Laboral Vs. Actitud Laboral II

De Parte I:"Terminé la universidad tres años después del previsto, con esposa y dos hijos tiernos, un record. El otro record correspondía a mi compañera que acabó junto conmigo la carrera que, a este punto, ya no era tal sino una verdadera y propia 'prueba con obstáculos'. La verdad es que Terminar la Carrera fue un verdadero milagro, no sé si del Divino o de algún Santo. En aquel tiempo era creyente aún.
Encontrar trabajo fue relativamente fàcil, pues eran otros tiempos, pero debo hacer una salvedad: Si bien era un trabajo de oficina, no era el que yo esperaba como egresado. A este punto tambièn hay necesidad de hacer otra salvedad: Mi inexperiencia. Pensando a todo ello, estuvo bien comenzar por escribir memoràndums, escribir y llenar sobres de pago y ayudar a preparar planillas. Poco despuès me encargarìa de 'tarear' a los trabajadores (controlar asistencia, horas extras, faltas, turnos, etc.), ocuparme de mensajes y trasmisiones radiales, un poco del movimiento de los almacenes, etc., con lo que se iba cimentando mi experiencia laboral, pero de todas maneras, algo no estaba en su lugar. Era seguramente mi vocaciòn, lo pensè repetidas veces. Para ascender a los puestos de mando se necesitaba personalidad fuerte, deseos de superaciòn (pasar por encima de otros sin que te importe la cosa) y capacidad de liderazgo. Y yo no tenìa, no tengo ni tendrè esas aptitudes. De todas formas escalè algunos peldaños dentro del organigrama de la empresa y lleguè a Administrar y Representar legalmente a la Compañìa, en persona, en obras de construcciòn en provincias y alguna vez tambièn en Lima, pero no fui màs allà. La crisis de la economìa peruana de los años ochenta y noventa no me lo permitieron. Màs aùn, me quedè sin trabajo. Sin embargo, pueden estar seguros que soy la prueba viviente de la capacidad de los seres humanos para adaptarse, pues estudiè Administraciòn sin tener la vocaciòn para ello y al final creo que no defraudè, ni a mì mismo ni a nadie. Lo que vivì desde los noventa hasta la actualidad son mayor prueba aùn, lo contarè alguna vez.
Pero el tema de la Vocaciòn Laboral no termina aquì. 
El asunto es complejo, no basta con disociarse de la bendita palabrita vocaciòn y tomar conciencia de la problemàtica ocupacional de estos tiempos. Si solo de eso se tratara, la cosa perderìa importancia y dejarìa de ser objeto de tantas preocupaciones. Por ello y aunque nadie ha solicitado mi opiniòn ni consejo, me atrevo a esgrimir los argumentos que vierto sobre estas pàginas. Advierto pero, a todos los que puedan acceder a estos escritos, que mi parecer es absolutamente mìo, muy personal. No tienen caràcter de norma o precepto y no deben ser considerados ni siquiera como pautas o modelo. 
Hechas las advertencias, sigo con mi sermòn: Una cosa verdaderamente importante es dar al Dinero el justo valor y no dejarse 'confundir' con falsas verdades urdidas por quièn sabe cuales poderosas razones que pretenden mantener a los pobres siempre pobres y a los ricos màs ricos cada vez. Frases hechas como "el dinero puede comprar casa, pero no un Hogar; medicinas pero no la Salud, etc. estàn dirigidas a manipular la sana ambiciòn de las personas por el progreso y el bienestar. 
La segunda cosa es precisamente la Ambiciòn, pero la Ambiciòn Sana, el deseo de superaciòn, de mejora en todos los àmbitos: econòmico, social, cultural y cuanta rama del bienestar exista. En ninguna parte està escrito que sea pecado ser rico y gozar de comodidades, pero ¿cuàntos de nosostros queremos verdaderamente progresar?. En tercer lugar està la Voluntad, las ganas que tenemos que ponerle a nuestras acciones, a nuestro proceder para alcanzar nuestros objetivos. Esta palabrita: ob-je-ti-vos nos hace pensar a un Plan, a un proyecto. Si no propiamente a un proyecto, por lo menos a un croquis, un trazado, un listado de cosas que se quieren lograr en determinado plazo y..., creo que hasta aquì ya està bien. Si sigo, no hay cuàndo acabar.
Ultima cosa: La envidia no ayuda. Si mirar el jardìn de tu vecino, siempre verde, despierta la envidia dentro de ti, cambia de casa. Si no puedes cambiar de casa, mira para otro lado. Otra cosa que puedes hacer es averiguar còmo lo hace e imitarlo. Es posible que logres tener un jardìn siempre verde, como èl.
Una ùltima cosa aùn, muy seria: Una profesiòn universitaria no garantiza a nadie un puesto, una ocupaciòn y una retribuciòn adecuada. Una soluciòn pràctica pueden ser las carreras tècnicas. Se necesitan muchos tècnicos: Tècnico en computadoras, tècnicos en reparaciòn de celulares y smartphone, tècnicos en condicionadores de aire, en implantos fotovoltaicos, etc, etc. Les cuento que acà en Italia faltan carpinteros y ebanistas. Es decir, si miramos fuera de casa podemos descubrir un sin fin de posibilidades. De otro lado, es bueno siempre cultivar un hobby, un pasatiempo manual o intelectual: ¿te gusta la cocina, la pastelerìa, la fotografìa o la pintura?, cultìvalo, puede servirte màs que tu profesiòn misma.
¿Algo màs?, debemos estar dispuestos para la aventura, para los imprevistos y para el sacrificio; es decir para las pruebas màs duras. Solo asì se estarà Listo para Enfrentar el Porvenir y salir airosos.
¡Feliz Año Nuevo a Todos!